Federico Aguar nos ayuda a asomarnos a las obras maestras del arte desde una perspectiva intimista.

MUNCH

Munch dice: “Yo no pinto lo que veo, sino lo que vi”. “Pintaba las impresiones de mi infancia, los colores apagados de un día olvidado"

 

   Edvard Munch Nació en Noruega en 1863, hijo de Christian Munch (1817-1889), médico militar y de Laura Catherine (1838-1868). Tuvo cuatro hermanos, Sophie (1861-1877), Peter Andreas (1865-1895), Laura Catherine (1866-1926) e Inger (1868-1952). Muere en Noruega en 1944.

 La muerte prematura de su madre en 1868, cuando él tenía cinco años y la de su hermana Sophie en 1877 a los quince años de edad, ambas víctimas de la tuberculosis, así como la depresión del padre dejaron profunda huella en su personalidad. A los sesenta y siete años, pierde visión. Munch dijo “El miedo a la vida me ha acompañado desde siempre” “Sin el miedo ni la enfermedad mi vida sería como un bote sin remos”.

  Munch concibe el arte como “expresión” desde la subjetividad del artista, opuesto al arte como captación de la realidad. El mundo de Munch es un mundo de fuerzas, no de leyes o normas. El instinto prevalece sobre la razón, lo biológico sobre lo moral. Él escribe que “enfermedad, locura y muerte fueron los tres ángeles negros que velaron mi cuna”. La muerte, para Munch, más que una coordenada inevitable, es fundamentalmente un “sentimiento” y una “presencia”.

   Los rostros, en la mayoría de la pintura de Munch, evitan los rasgos individualizados para presentarse como mascaras que implican al género humano entero. Le interesan esos instantes en los que el gesto o la expresión contienen, comprimida, toda la carga de la pasión humana. El instante de la desesperación, de la sexualidad, el instante de los celos, del odio.

    Los cuadros de Munch son sólo esbozos, donde las huellas de retoques sucesivos son visibles. Christian Krohg, pintor contemporáneo de Munch, dijo “Los cuadros parecen inconclusos, pero sin embargo, están terminados, Munch ha dicho todo lo que tenía en su corazón. No son reproducciones fieles de la realidad. La fuerza de la pintura proviene de su interior. Munch muestra lo que ha sentido, lo que le conmueve, y a ello subordina todo lo demás".

    Repetidas variaciones sobre la soledad, la muerte, los celos, la enfermedad y  los autorretratos son temas que ocupan  gran parte de su obra.

Obra extensa la suya; legó 1000 pinturas, 15.000 grabados, 450 dibujos y acuarelas.

   En esta primera aproximación a Munch (que continuará), se  adjuntan las imágenes de los cuadros, tomadas por el autor en el museo Nasjonalgalleriet de Oslo.

 

 

  La Niña enferma (1885). Óleo sobre lienzo, 119,5 x 118,5 cm. Nasjonalgalleriet. Oslo.

 

 

Primavera (1889). Óleo sobre lienzo, 168 x 263,5 cm. Nasjonalgalleriet. Oslo. 

 

 
Muerte en la habitación (1895). Óleo sobre lienzo, 150 x 167,5 cm. Nasjonalgalleriet. Oslo.

 

Lo que estos cuadros me evocan:

* No siempre lo evitable/inevitable es evitable/inevitable.

* El azar, la necesidad y la libertad conforman la existencia (Edgar Morin).

* Cuatro cosas tiene el hombre que no sirven en la mar: ancla, gobernalle, remos y miedo de naufragar  (Antonio Machado).

* Es libre quien se pone de acuerdo con los dioses en lugar de someterse a ellos (Seneca).

* Los dioses conducen a quien se deja llevar y arrastran a quien se opone a ellos (Seneca)

* Sobrestimamos lo que sabemos e infravaloramos la incertidumbre.

* Disponemos de dos instrumentos para afrontar lo inesperado: el primero es incorporar la consciencia del riesgo así como de la posibilidad. El segundo instrumento es la capacidad de modificar el comportamiento en función de las nuevas informaciones que nos aporta lo inesperado (Edgar Morin).

* Entre las muchas escuelas de la vida, los hospitales y los cementerios, desempeñan un papel esencial, por ser una realidad inevitable y porque superarlas nos hace fuertes.

* La verdadera muerte escandalosa que debemos soportar no es la nuestra, sino la de los nuestros seres queridos   (Gianni Vattimo).

* La búsqueda de seguridad y el sentir inseguridad es lo mismo. (Alan Wats).

*Lo más importante no es lo que te ocurre, sino lo que tú  haces con lo que te ocurre.

*Dar, ayudar, superar: enriquecen

*Hay que aprender de la experiencia sin convertirse en su víctima.

* Que Dios me conceda SERENIDAD y FORTALEZA para aceptar las cosas que no puedo cambiar, VALENTIA para cambiar las que si puedo y debo y SABIDURIA para ver la diferencia (anónimo).

* No me dejes pedir protección ante los peligros, sino valor para afrontarlos. No me dejes suplicar que se calme mi dolor, sino que tenga ánimo para dominarlo. No me dejes buscar aliados en el campo de batalla de la vida, como no sea mi propia fuerza. No me dejes anhelar la salvación lleno de miedo e inquietud, sino desear la paciencia necesaria para conquistar mi libertad (Rabindranath Tagore)

* Paz, no significa estar en un lugar donde no hay ruidos, problemas o trabajo duro. Significa estar en medio de estas situaciones y todavía tener en calma tu corazón (anónimo).

* Decálogo para los profesionales de la salud: Prevenir, diagnosticar, tratar, mejorar, aliviar, consolar, respetar, contar con la autonomía del enfermo, optimizar los recursos disponibles, no dañar.



Bibliografía:

Ulrich Bischoff. Munch. 2011 Taschen. ISBN 978-3-8365-2716-3

David Loshak. Munch. ISBN 0 86288 586 8

Manuel López Blázquez. Edvard Munch. Ediciones Polígrafa. ISBN 84-343-0791-X

Edvard Munch. L’esperit sublim. Fundació “la Caixa” Illes Balears. ISBN 13:978-84-7664-910-7